domingo, 7 de septiembre de 2014

Reflexiones

Sabemos que el tiempo pasa, nos absorbe, nos destruye, nos hace crecer y nos hace cambiar. A lo largo de los años he podido observar que en este mundo no estamos solos, las personas que nos rodean nos acompañan allá donde vayamos, allá donde viajemos, ya sea un viaje físico o un viaje mental. Esas personas permanecen en nuestras mentes en cada momento y por ello, son cómplices de nuestro viaje, cómplices de nuestras vivencias y cómplices de nuestros más remotos secretos. 

Esa gente es muy importante para nosotros, pero llegan los momentos en que alguien nos acompaña y que muchas veces intentamos ignorar. Ese alguien es muy especial para nosotros, porque nos hace pensar, razonar e incluso enloquecer. La soledad retumba en nuestra persona, como aquel viento que empuja fuertemente contra una cara golpeándola y saliendo por la punta del cabello. Es la soledad la que no nos deja escapar, la que sigue amarrada a cada uno de nosotros como un bebé que necesita estar al lado de su madre en los primeros periodos de su vida. Pero, ¿qué pasa cuando esa soledad nos cansa, nos hace sentirnos derrumbados?, ¿qué pasa cuando es la misma soledad la que nos abandona?...

Abandonado por la soledad, moribundo por el camino de la vida, gritando a voces que el optimismo se apiade de mi, que entre dentro de mi cuerpo y cambie mi forma de ver el mundo. Ese futuro que veo, negro, oscuro, donde las tinieblas son mi día a día, acostumbrado a ellas y queriendo quitarlas de mi lado. 

Las personas evolucionamos pero simplemente creo que mi amiga, mi gran compañera de vida, la soledad, perdurará, seguirá a mi lado, esperando ser reemplazada, esperando que esa persona llegue. Tan sólo me queda pedirte, soledad, que por el momento, no me abandones. 


José Ángel Moya

3 comentarios:

  1. Ooooh, que monoso puedes llegar a ser a veces. Ahora entiendo lo que desía Don Fulgensito por el grupo. (Perdona que hable así, pero acabo de ver La tortuga Manuelita y esas cosas se pegan) Es muy tierno a la vez que triste todo esto que dices, pero sin embargo todo es parte de ti, todos son pensamientos que te definen. Como tus los llamas en esta entrada: reflexiones. Escribes super bien y creo que te expresas de maravilla, pero tanto es así que me haces sentir un pelín triste por no poder estar estar por ahí y darte una collejilla para que dejes de ser tan pesimista como dices por el grupo y le hagas más caso a Estefanía (la pila: siempre+ nunca-)y a Fulgensito (el vampirito). De momento me gustaría seguir leyendo un poquito más de tus reflexiones, y ver que estas se tornan un poco más alegres porque te va a tocar defenderme por el grupo por haberlos llamado así XDD pero tienen que entender que solo pretendía animar, ¿verdad?

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    1. jajajaja me alegro mucho de que te guste cómo escribo y bueno aunque no lo creas, pretendo escribir así para tocar al lector así es que aunque parezca macabro, me alegro que te haya removido algo por dentro jajaja.
      Por ciero, cualquiera que no sea del grupo de whatsapp y lea tu comentario no va a entender absolutamente nada JAJA. Un saludo y mil gracias :D

      Pd: soy muy monoso jaja

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  2. Ay mi melón, cuando te pones negativo....es precioso lo que has escrito pero ¿sabes qué? llegará el día que escribas algo totalmente opuesto porque estarás feliz y la soledad te habrá abandonado, aunque soy de las que opina que un poquito de soledad nunca viene mal
    un besazoo

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