Con la miel entre los labios. Pasaba por allí, justo donde la calle se bifurcaba. Izquierda o derecha, sólo una elección. Seguí caminando y tomé aquella decisión, parecía que la izquierda me llamaba más y por ello me adentré en aquella calle. No sabía muy bien por qué aquella calle me hirió al dar el primer paso, justo cuando doblé la esquina cuando el aire me despeinó y dejó al descubierto aquel miedo que sentía. Con la miel entre los labios. Así me dejó aquella noche. Saboreé la miel al comienzo de la calle. El aire me transportó a aquella noche y cerré los ojos para sentir el fuego en mi interior. Seguramente la gente me miraría con cara extraña aunque yo sabía que mi dirección era la correcta y lo que sentía... Con la miel entre los labios. Así me dejó aquella noche. Sin aliento. Él se acercó y dejó que mi vello se erizara. Mi aliento se entrecortó. Me acarició el hombro descubierto, aquel vestido rojo con tirantes me había dejado sola, sola en...